Salud, divino tesoro…

y las dificultades publicitarias para su comunicación.

Constantemente podemos ver publicidades que nos animan a consumir un determinado producto que va a resultar beneficioso para nuestra salud. De este modo, podemos “picotear de la forma más saludable”, beber la “bebida energética más saludable” y  ahora que se acerca el verano, incluso tomar postres helados con toda la “salud del yogurt

Personalmente celebro este interés de los fabricantes en presentar productos acordes con las necesidades actuales y que nos ayuden a llevar una alimentación sana y equilibrada.

Entiendo también el enorme esfuerzo económico que supone para las empresas el seguir avanzando en investigación y desarrollo y, por consiguiente, su interés en transmitir a los consumidores los logros obtenidos y recuperar con ello la inversión realizada.

Una vez terminada la labor de investigación y desarrollo, se inicia la importante y siempre difícil labor del departamento de marketing de transmitir de una forma llana, comprensible y a la vez atractiva los nuevos datos, fórmulas y beneficios obtenidos. Y ello, además, teniendo en cuenta la legislación existente relativa a declaraciones nutricionales y de propiedades saludables. No es tarea fácil.

Hoy, simplemente, me detengo en aquellas declaraciones en las que se utiliza el término saludable” o “sano referido a un producto alimenticio, para alertar de posibles errores que pueden provocar que la publicidad del producto sea declarada ilícita.

En este sentido, es preciso recordar que cualquier declaración en la que se transmita al público que el producto es beneficioso para la buena salud en general, debe ir acompañada de una declaración específica sobre los beneficios del producto alimenticio promocionado con relación a la salud.

Veamos algunos ejemplos: en relación a ese postre helado del que hablábamos al principio, la expresión la “salud del yogurt” será correcta si va acompañada, p. ej., de la expresión “el calcio ayuda los huesos” (siempre que el producto tenga la cantidad de calcio suficiente para ser considerada “fuente de calcio”). De este modo, se transmite al consumidor una declaración específica (“el calcio ayuda a los huesos”) sobre los beneficios del producto en relación con la salud.

Otro supuesto en que  se aprecia correctamente la comunicación genérica del producto como “Sano”, lo hemos podido ver en TV  en la promoción del producto Bifrutas de Leche Pascual. A la declaración genérica “Marchando un Bifrutas con leche y zumo que es sano”, se incluía la declaración “leche y zumo ayudan al crecimiento” (declaración específica sobre los concretos beneficios para la salud del alimento promocionado).

A sensu contrario, recientemente hemos visto como se ha declarado ilícita por el Jurado de Autocontrol de la Publicidad, la publicidad del producto TORO LOCO ENERGY DRINK (una bebida energética). En su web se anunciaba lo siguiente: “Toro Loco Energy Drink es hoy el refresco más sano, natural y energético del mercado. Creado con la garantía del Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid”.

En este caso, se declara no sólo que es publicidad ilícita por incluir una declaración general de propiedades saludables (“el refresco más sano”) sin ir acompañada de  una declaración específica sobre los beneficios del producto alimenticio promocionado en relación con la salud (cabe preguntarse ¿qué lo hace sano?), sino que además, se considera ilícita por la presentación de un aval (de la Universidad Computense de Madrid) como medio de inducción al consumo. La normativa en materia de productos alimenticios prohíbe expresamente la aportación de testimonios de profesionales sanitarios o científicos, reales o ficticios, o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo, así como la sugerencia de un aval sanitario o científico.

Otro ejemplo reciente, la publicidad realizada en TV por Hero Nanos, en la que se comunicaba: “La nueva forma sana de comer entre horas. Zumos con leche y fruta de verdad, 100% cien naturales”. Autocontrol de la Publicidad consideró que el anuncio en televisión era ilícito al incluir una declaración general de propiedades saludables sin ir acompañada de una declaración específica sobre los beneficios del producto alimenticio promocionado en relación con la salud.

El espíritu de la normativa es proporcionar un elevado nivel de protección al consumidor a través de la información que se proporciona, de tal modo que pueda escoger el mejor producto adaptado a sus necesidades. Alerta, por lo tanto en la forma en que se realiza dicha comunicación. Por lo demás… pongámonos en marcha… Men sana in corpore sano.

yolanda
Other posts by yolanda
Related Articles
Leave a Reply