¿Qué es publicidad dirigida a menores?

La influencia de la publicidad en el mundo infantil es relevante no solo en lo relativo a los juguetes (del que van a ser el target principal) sino que puede ser extensible a otro tipo de productos de consumo.

En este sentido, es evidente que la publicidad de un juguete infantil va a tener muy en cuenta la normativa aplicable a este colectivo. Pero, y el resto de fabricantes de productos no diseñados exclusivamente para el público infantil, ¿cuándo debe tener en cuenta las cautelas previstas para publicidad dirigida a menores? El hecho de que los productos sean adquiridos por los padres ¿desvirtúa la consideración de publicidad dirigida a menores?

Resulta fundamental poder discernir desde un inicio si la publicidad, aún cuando no resulte especialmente diseñada para menores, pueda ser considerada legalmente como publicidad dirigida a menores.

Los criterios que fundamentalmente se utilizan para determinar cuándo una determinada campaña se considera publicidad dirigida a menores, se concretan en:

(i) el tipo de producto o servicio promocionado: se entiende dirigida a menores aquella publicidad que promociona un producto o servicio objetivamente destinado al público menor de edad o susceptible de atraer especialmente su atención o interés;

(ii) el diseño del mensaje publicitario: se considerará publicidad dirigida a niños aquélla que está diseñada de tal forma que por su contenido, lenguaje y/o imágenes resulte objetivamente apta para atraer de forma especial la atención o interés del público menor de edad.

(iii) Las circunstancias en que se lleve a cabo la difusión del mensaje publicitario (soporte o medio utilizado, franja horaria de emisión, bloques de programación en que se inserta, etc.).

 

Por mencionar un supuesto práctico, destacar un spot publicitario que se difundió hace unos años para la promoción de una conocida marca de natillas y en las que aparecía un popular jugador de fútbol. El spot publicitario, por su diseño, características, lenguaje utilizado, horario de difusión y tipo de producto anunciado, se consideró diseñado para el público en general (y no específicamente para el público infantil). Ahora bien, la adición a dicho anuncio de una cola promocional en la que se ofrecían una serie de regalos, convirtió esta segunda versión del spot en una promoción especialmente dirigida al público infantil, (por la mecánica de la promoción, lenguaje utilizado y tipo de regalos ofertados). En este caso, el anuncio con la cola promocional en cuestión, se entiende que no se dirige ya al público en general que consume el producto, sino a un sector específico del mismo, esto es, el público infantil, al cual le resultará más atrayente la promoción objeto de difusión.

 

Tramos de edades

La vulnerabilidad de los menores hace que la publicidad dirigida a éstos esté sometida a unas exigencias más estrictas que la dirigida al público adulto y cuanto menor sea la edad, más rigurosas serán las exigencias. En este sentido, en el ámbito publicitario se distinguen tres tramos distintos de edades: hasta los 7 años, entre 7 años y 13 años y 18 años.

Por consiguiente, la edad de los menores a los que se dirige el anuncio será una variable más a ponderar para comprobar si resulta lícito o no, exigiéndose una especial cautela en los anuncios dirigidos a menores de 13 años.

 

yolanda
Other posts by yolanda
Related Articles
Leave a Reply